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Despertarse a las 5.30am para ir a nadar produce una sensación bastante curiosa. Te sientes entre estúpido, bestia de la naturaleza, o sencillamente descerebrado.  Se te pasan muchas cosas por la cabeza y las pulsaciones por encima de lo habitual. Estás a punto de enfrentarte a algo épico, para lo que te has entrenado hasta la saciedad ¿o quizás no?

Vistas nocturnas desde el Barcelona Princess, planta 26

Nos reunimos Luis, Kike y yo en el hall del Barcelona Princess (hotel escogido por la organización para el evento), con los neoprenos puestos y nos ponemos en marcha sobre la bici.  La sensación de “estupidez” se incrementa al pensar lo que diría cualquiera al ver unos buzos montando en bici a las 6 de la mañana.

Llegamos a los inmensos boxes, donde ordenadas por “OLAS” y números de dorsal, se irán ubicando las casi 4000 bicis. Será primordial recordar nuestra posición de cara a las transiciones.

El momento se acerca y nos dirigimos a la playa. Ahora si pasaremos frío… Aun es de noche, pero pronto se empieza a perfilar una línea rosácea sobre el horizonte. Impresionante ver amanecer junto a miles de triatletas, con el mismo objetivo: Enfrentarte a un mar embravecido, con olas dignas de Kona.

Foto strands.com

Foto strands.com

Los primeros en salir, la élite, salen puntuales y les siguen los de la OLA 1 (gorros amarillos). Inmediatamente después y sin tiempo para pensártelo dos veces, te encuentras en primera fila de la 2ª oleada (gorros rosas). Nos damos ánimos y salimos directos contra el muro que nos encontramos en frente.

foto strands.com

foto strands.com

Lejos de ser una metáfora, Luis es el primer perjudicado, ya que la ola le revuelca hasta el punto de hacerle vomitar. Afortunadamente se recupera y sigue adelante.
Olas de tamaño considerable en la salida

Olas rompiendo

La sensación de tener a cientos, o miles de personas detrás con la intención de pasarte por encima, me hace acelerar más de lo debido. Bebes litros de agua y no soy capaz de vaciar las gafas tras las primeras olas.
Al sacar la cabeza por primera vez tras varios cientos de metros, me doy cuenta de que la orientación me ha jugado una mala pasada. Vaya forma más tonta de perder metros!
Pasada la primera boya, te centras en recordar nociones de técnica y tratas de relajarte… (sin mucho éxito). Llegamos a la 2ª boya y me llevo una alegría al sacar de nuevo la cabeza. Miro a mi alrededor y apenas veo gorros rosas. Estamos con los amarillos!
La playa ya está al lado. No fuerzo, porque me parece una tontería llegar asfixiado a la playa y por fin toco la arena. Se ha pasado muy rápido! En total, tardamos entre 25 y 26 minutos. Muy buen tiempo!

luis saliendo del aguakike saliendo del aguaGus saliendo del agua

En boxes nos reencontramos Luis, Kike y yo. No habíamos dado muchas vueltas al tema de las transiciones, pero lo cierto es que marcará 2 minutos de diferencia en unos y otros.  Será un factor a tener en cuenta en el futuro.

Con el “tritraje” empapado y los pies húmedos, salimos en la bici y disfrutamos de un recorrido bastante llano, bonito y exento de peligros en las primeras vueltas. Los tres vamos tirando de grupos y no nos aprovechamos de la posibilidad del drafting por incomodidad en unos y por falta de ocasión en otros.

Gus en una curva del tramo de bici
Realmente disfrutamos de la bici y no forzamos prácticamente nada. En la 2ª y 3ª vuelta al recorrido, se percibe algo más de peligro. Ciclistas muy lentos ruedan por la izquierda y trazan las curvas de manera poco ortodoxa.  Veo algún accidente delante mío, que te deja muy mal cuerpo…

Última transición, bastante rápida y a por los últimos 10km! Las piernas están adormiladas y no te sientes muy cómodo. El circuito no es muy exigente y eso permite ir cogiendo algo de ritmo. Nos vemos en algún tramo de recorrido y nos volvemos a dar ánimos. Esto está hecho ya!

Luis termina primero con un espectacular sprint, a dos minutos entro yo y Kike tras de mí a 3 minutos. De modo que hemos acabado practicamente juntos, como empezamos, con la sensación de poder dar mucho más y habiendo disfrutado muchísimo en nuestro debut en el Triathlon.

luis llegando a meta

Gus llegando a meta

Si bien los resultados son lo de menos, obtuvimos posiciones destacadas y tiempos impensables hace apenas un mes.  Gran disciplina esta… Próximo reto: IRONMAN NIZA 2010.

Luis, Kike y yo tras la meta

Las clasificaciones del Garmin Triathlon Barcelona 2009.

Me ha costado mucho dar este paso, pero por fin voy a iniciarme en la disciplina del Triathlon, tras haber sido tentado por Quique y Luis.

Se trata del Triathlon Garmin de Barcelona, el más grande de España por número de participantes, en la modalidad olímpica (1,5km a nado; 40km de bici y otros 10km corriendo).  La cita es el próximo 18 de Octubre, así que toca ponerse  las pilas.

Garmin Triathlon Barcelona 2009

Garmin Triathlon Barcelona 2009

En principio la distancia es asequible, o al menos por separado. Pero sin duda hay que prepararla y bien para afrontarla con mínimas garantías. Eso requiere mucho tiempo, que no sé de donde sacaré.

Estos días, además de las primeras tomas de contacto con la bici y natación, estoy comprando el material.
Es duro, muy duro. No por lo que os podáis imaginar, si no porque ponerse un mono completo de tirantes, colores llamativos y tela finita es realmente embarazoso… y además no me pagan por ello!

De momento los entrenamientos me los estoy tomando con relativa calma, pero a 37º hacer una hora de rodillo, se hace eterno, incómodo y tremendamente pesado.

Ya or iré contando.

Pues si… ya me puedo considerar oficialmente un SUPERVIVIENTE.

Saliendo de Cercedilla hacia la Bola. Foto: Gustavo Palacios

Saliendo de Cercedilla hacia la Bola. Foto: Gustavo Palacios

La experiencia fue brutal. No se puede pedir mejor escenario para una carrera. El recorrido es precioso y si el día acompaña, como fue el caso, es inmejorable.
La organización y voluntarios son de 10. Qué gozada verlos tan implicados e ilusionados en un proyecto con el fin de que disfrutes.

He contado ya infinidad de veces a amigos y conocidos como transcurrió la carrera, pero dejaré una breve reseña por si en el futuro le pudiera servir a alguien de orientación.

Con mucha incertidumbre me presenté el domingo a las 7 de la mañana en la salida. La carrera es a las 8 y debes estar una hora antes para recoger dorsal y regalos.
Recogí la bolsa del corredor, me puse mis mejores galas, crema solar, vaselina, líquidos, geles, barritas, gorra, apósitos, móvil y otros tantos “por si acasos” y listo para empezar.
Desde Cercedilla hasta la Bola, se hace muy llevadero. El camino es sencillo, bajo la sombra de los árboles, estás fresco físicamente y te dejas llevar por la marabunta.

Desde el Pto de Navacerrada hasta la Bola, empiezas a hacerte una idea de lo que te espera. Empiezas a sudar de verdad…
Bajamos hasta Cotos y con ritmo constante y tranquilo, subimos a Peñalara por Peña Citores. Lo cierto es que me sorprende lo bien que me encuentro. A penas noto fatiga en las piernas y ya son muchas horas las que llevamos.
En la bajada ya empiezo a notar la tripa bastante revuelta y algo de mareo. Estamos en el km28 y me temo que esa sensación ya no me abandonará en el resto de carrera.
Lo peor llega en la subida a tubos. Es sencillamente terrible. Vertical, incómoda y tus piernas ya no pueden más. Ya son 30km. Yo estaba completamente vacío. Pulsaciones disparadas y los pulmones no dan a basto.
Desde ahí hasta el final, fue una tortura. Hay que llegar muy preparado a esta carrera para afrontar esta parte con garantías y aun así, según estés este día, puedes desfallecer, o sencillamente lesionarte.
Desde arriba (Cabezas), hasta la Bola (Alto de las Guarramillas), realmente no sé si es muy duro, pero en estas circunstancias es infernal y si continuo, es sencillamente porque daría lo mismo retirarse… ¿a dónde vas a ir?
Bueno, ya llegas a la Bola y solo quedan 12 interminables km hasta la meta, pero son de bajada. En realidad estás tan molido, que te da igual andar, correr, que sea cuesta abajo, o cuesta arriba… solo sigues y sigues y sigues… Ya no piensas en nada, o en nada más que ver Cercedilla de una puñetera vez!

Por fin oyes la megafonía, te animan en los últimos metros y el premio de siempre, ver a Sandra con una sonrisa enorme esperándome en la meta y corriendo los últimos metros junto a mí, por fuera de la barrera. (no se puede ser tan tímida!).

En definitiva. Una carrera muy recomendable y una experiencia muy chula.

Las clasificaciones del MAM 2009 (Maratón alpino Madrileño)

Tenemos la tendencia de mirar fuera de nuestras fronteras en búsqueda de los viajes más espectaculares, paisajes inóspitos, retos extremos y experiencias vitales intensas.
Partimos de la idea preconcebida de que es muy exótico ir a una playa en el otro lado del mundo, o participar en una carrera a 12.000km de nuestro hogar. Esto probablemente sea cierto en muchos casos, pero en cuestión de pruebas extremas, no tenemos nada que envidiar a nadie.
Dos claros ejemplos son el Ironman de Lanzarote, que podría competir en belleza y dificultad con el mítico Ironman de Hawai y otro, el que os quiero comentar hoy: El MAM.

El MAM, es el Maratón Alpino Madrileño y su eslogan: “El maratón más duro del mundo”, podría parecer una estrategia publicitaria, pero los datos abalan esta afirmación: 45km de recorrido, 5400m de desnivel acumulado, más de un 40% de la prueba por encima de los 2000m y el 75% por tramos técnicos. Es decir, nada de caminos… Piedras, rocas, raices y lo que toque.

Supe de esta prueba hace varios años y como es normal, me pareció una locura. Nunca se está preparado para algo así.  Si una maratón es una tortura y una carrera de montaña, siempre es extremadamente dura, una carrera de 45km que implica subir a las tres cumbres más altas de la comunidad de Madrid desde su base, es una barbaridad.
En pruebas de esta índole, o Ironmans, el que termina recibe su diploma de “FINISHER” y es algo que hace realmente ilusión.  En el MAM, han sustituido el internacional “Finisher”, por algo que se ajusta más a esta prueba: Todo el que la finaliza en menos de 9 horas, recibe su diploma de “SUPERVIVIENTE”

Perfil del MAM 2009

Perfil del MAM 2009

Este año, he aprovechado que no estoy corriendo y que tengo cierto sobrepeso, para apuntarme a esta carrera y preparala en menos de un mes. Es una irresponsabilidad, una insensatez, e incluso una falta de respeto para la gente que lleva todo el año preparándola. Pero parece que es la única forma de que me ponga las pilas y además me hace una ilusión tremenda la posibilidad remota de acabarla. Otra de las razones, es que siendo realista, en el km15 y 25, la carrera pasa por Cotos y ahí podrían recogerme. De modo que no es del todo descabellado. La lástima es que se me haya ocurrido esta tontería con tan poco tiempo.

Este domingo quedé a través de un foro (www.elatleta.com), con un par de inscritos en la prueba (ferbautes y Naule), para hacer parte del recorrido. 4  horas del tramo central, que incluían La parte más dura, (Mítica subida de Tubos a cabezas) y la parte de Cotos a Peñalara.
Las sensaciones fueron buenas y me animan de cara a la carrera, pero imaginaros lo que se te pasa por la cabeza, al pensar que cuando llevemos 30km sobre las piernas (posiblemente 6-7 horas), nos tocará subir esta pared vertical de 700m.

Subida de Tubos a Cabezas de Hierro

Subida de Tubos a Cabezas de Hierro

Rocas subiendo por el Tubo a Cabezas de Hierro por el PR

Rocas subiendo por el Tubo a Cabezas de Hierro por el PR

En fin… la carrera es el próximo 21 de Junio, así que ya os contaré dentro de un par de semanas y espero hacerlo como SUPERVIVIENTE

Si queréis ampliar la información, la encontraréis aquí: XIII Maratón Alpino Madrileño (MAM 2009)

El pasado 31 de Mayo, se disputó el “VIII Km Vertical de La Barranca“. Otra de esas carreras de montaña salvajes que transcurren por  la Sierra de Guadarrama y que ponen al límite nuestra capacidad física y mental.

Tengo especial cariño al Valle de la Barranca, ya que desde pequeño he subido infinidad de veces con la familia para pasar domingos que para mí constituían una auténtica aventura y ahora sigo yo la tradición con mis hijas. Guardo muchos recuerdos de este lugar y es sin duda una de las zonas más espectaculares de la Comunidad de Madrid.

Embalse de la Barranca y Maliciosa al fondo. Foto: Luis Carrasco

Aprovechando la coyuntura y tras 5 años sin hacer una escapada a solas con mi mujer, dejamos a las niñas y cogimos la noche del sábado en el mismo hotel de la Barranca, regentado por Carlos Herrero, donde cenamos bastante bien, las vistas de la Maliciosa desde la habitación eran espectaculares y el precio fue bastante razonable.

A la prueba nos apuntamos Barth y yo, con el objetivo de pasar un día en la montaña y aprovechar la excusa para ponernos en forma en la medida de lo posible las semanas anteriores.
El km vertical consiste básicamente en correr y/o arrastrarse (según capacidad…), durante  un trayecto de 7km, que suman en total 1000m de desnivel positivo. Es decir, en vertical…  Partiendo desde algo más de 1200m (prácticamente a la altura del embalse de Navacerrada) y terminando en el Alto de las Guarramillas (Cohetes de la Bola del Mundo).

El día era precioso. Cielo limpio y azul, la sierra verde y en flor y algo de nieve en la cima. El suelo no estaba seco y por tanto no se levantaba polvo.  Algo de calor, pero podríamos decir que el día era absolutamente inmejorable.

Subimos trotando hasta la fuente a mitad de recorrido (aprox) y desde entonces comenzó el sufrimiento. La subida se convierte en muro y se disparan las pulsaciones y los pulmones parecen disminuir de tamaño.
Transcurrida la tercera parte de la carrera, me cruzo con Jorge y Patrick, dos amigos que habían decidido subir andando antes de la carrera, por el mismo camino, para encontrarnos arriba. Estaban  bastante sorprendidos con la capacidad física de los primeros de carrera.
Tras algún momento crítico, llegamos a  lo alto de la Bola, nos tomamos una cocacola congelada aprovechando las últimas nieves y volvemos a bajar corriendo (Esto ya es masoquismo…).

Abajo nos esperaban Oli y Sandra, algo hartas de tanta espera, pero con una sonrisa, como siempre.

Clasificaciones del VIII Km vertical de la Barranca 2009



Está claro que no quiero destacar en ningún deporte, razón por la cual he decidido añadir otra afición a la interminable lista, para poder regodearme en mi mediocridad…
Tengo la esperanza de que esos grandes reporteros aventureros que triunfan ahora en la tele (Calleja, Bultó, etc…), tengan en semejanza conmigo, que lo probaban todo y terminaban sin “destacar” en ninguna en concreto por esa misma razón.  Quien sabe!

En este caso es un sueño de la infancia, que debería haber quedado en eso. Pero como soy bastante cabezón, he decidido lanzarme y como no puede ser de otra forma, a lo bestia, con una BMW Hp2 Enduro de 1200c.c,  105Cv y 175kg en vacío. Un modelo del que se han fabricado tan solo 2972 unidades y que vuelve a la esencia de las primeras GS. En definitiva, un sinsentido de moto, que sirve para todo y para nada, pero que tiene un encanto especial, que seguramente pocos sabrán apreciar.

En esta nueva aventura, he conseguido “engañar” a Luisón y su hermano Pablo. Ya tenemos en mente grandes trayectos aventureros  por tierras marroquís. No sé como saldrá esto, pero vamos a disfrutar como enanos.

Mi primera salida endurera, with “tie cataplins” (los huevillos de corbata), junto a Fesefu,un compañero del foro www.gstrail.com al que debo las fotos

Buscando a Yelmo

Llegó el último miércoles de Agosto. Buen día, algo de calor y listos para salir: Alvarito, Chacel, Barth, Jaime (nueva incorporación) y yo.

Esta vez, la idea es subir a la Pedriza, en la Cuenca Alta del Manzanares, aparcar en Canto Cochino y desde el Refugio Giner atacar directamente la montaña en dirección a la pradera del Yelmo, zona de escalada de la Sierra Madrileña por excelencia. Una ruta con algún tramo duro de subida al inicio y tramos de rocas que de noche, pueden tener su aquel.

GrumpyWolfs

El Yelmo. Fotografía extraída de flickr: GrumpyWolf's

Con algo de retraso sobre lo previsto, partimos camino al refugio. El camino bordea el río, es muy agradable salvo por los mosquitos, y no tiene pérdida.

En unos 20 minutos estamos en el refugio y ya divisamos en lo alto las enormes moles graníticas, que serán nuestro objetivo en el día de hoy.

Sin prestar demasiada atención a caminos y/o mapas, nos dirigimos por el camino más directo a la cumbre, pero tras 100 metros de desnivel ascendidos tenemos el primer contratiempo y es que Jaime no está acostumbrado exigente desnivel de la montaña. Aminoramos el ritmo, pero el tiempo se nos echa encima y vemos como el sol desaparece sin haber llegado a la cima.

Con la falta de luz, perdemos el camino que habíamos seguido y nos vemos obligados a escalar un tramo de unos 20 metros.

Una vez arriba y de noche se hace bastante dificil identificar caminos y/o rocas, así que tratamos de trazar una ruta similar a la prevista. Cruzar los riscos, una zona rocosa y tras esta, buscar una senda más amplia que nos lleve al Yelmo y posteriormente a Canto Cochino.

Parece que vamos por el camino correcto y además nos encontramos con una grata sorpresa. Al menos media docena de cabras montesas a 20 metros, que al divisarnos empiezan a escalar las moles rocosas sin dificultad alguna.

Cabra montesa de la Pedriza. Fotografia tomada por Victor Nuno (Flickr)

Cabra montesa de la Pedriza. Fotografía tomada por Victor Nuno (Flickr)

Una vez cruzados los riscos, empiezan a surgir las dudas. Vamos saltando de roca en roca y llegamos al punto de no retorno. Es posible que haya un camino más allá de las grandes rocas que tenemos en frente, pero de no ser así, podemos encontrarnos ante la tesitura de no poder volver, quedarnos atrapados, o sencillamente tener que hacer muchos kilómetros de más. Ante esta perspectiva, volvemos por donde hemos venido, lo cual no es garantía de nada….

Ya en el punto inicial, en lo alto de la montaña, sabemos que de una forma u otra llegaremos al aparcamiento, ya que al menos hay luz abajo y no será dificil orientarnos. Buscamos el alto de una roca para cenar y Alvarito nos deleita con el Pack de aventurero ideado especialmente para este día por “La Cocina de Lola”: Comida casera embasada al vació para empresas o particulares y en este caso para nosotros en lo alto de una montaña.

El take away de mamá

La Cocina de Lola: El take away de mamá

Albóndigas, arroz, pasta, ensalada… Entran que da gusto y por supuesto, el espectacular chorizo de jabalí que esta vez trae Barth.

Satisfechos y algo sedientos, re-emprendemos el camino por la única senda visible y al poco la perdemos, o sencillamente desaparece. Error o no, el caso es que lo que toca es campo a través y resulta bastante tortuoso. Árboles, ramas, arbustos, rocas… Ninguno se libra de los arañazos de rigor, resbalones y lo más insoportable: cientos de mosquitos!

La vuelta se hizo interminable y por primera vez puedo decir que nadie disfrutó del trayecto… Pero bueno, terminamos llegando al río y por tanto el camino de vuelta. Cerca de la senda, Jaime escuchó un ruido y resultó ser este sapo de tamaño absolutamente desmesurado y que besé con al esperanza de que se convirtiera en aquarius…

Por fin, llegamos al coche, encendemos las luces y baño en el río… frío, cuesta meterse, pero merece la pena.  Te deja nuevo!

El Yelmo tendrá que esperar una semana más.

Y dice el refranero: “Tetas de Viana, muchos las ven, pero pocos las maman”

Miércoles 20 de Agosto de 2008

Con este bonito refrán que lleva implícito el reto, Barth nos propone un destino y una ruta diferente de las anteriores. A poco más de una hora en coche desde Madrid, en La Alcarria situada entre Trillo y Viana de Mondéjar (Guadalajara), nos encontramos con las Tetas de Viana. Dos sugerentes montañas gemelas, declaradas monumento natural y que serán nuestro objetivo para este miércoles.

Tetas de viana

Tetas de viana. Foto: Antonio Real

La partida cuenta con un buen número de integrantes. Además de los clásicos (Kike, Barth y Gus), esta vez nos acompañan Alvarito, Faus, Joaquín, Mario y Carlitos.

Aparcamos los coches nada más pasar Trillo y comenzamos la ruta. Cada uno adecua la marcha a su ritmo y se crean varios grupos, encabezados por Kike y por mí. La ruta es bastante agradable, está francamente bien señalizada y transcurre en su mayor parte por caminos muy fáciles. En el tramo final, el desnivel se acentúa, los árboles se cierran y las rocas se desprenden con mayor facilidad .
Finalmente, tras superar el tramo más duro en la falda de la montaña, llegamos al canalillo y nos dirigimos a la teta derecha, ya que no se puede coronar la izquierda.

Canalillo y teta de Viana

Canalillo y teta de Viana. Foto: Blog Mi Alcarria

Un tramo rocoso y finalmente unas escaleras verticales de hierro, que al parecer antiguamente eran de piedra y llegaban hasta una atalaya, nos permiten acceder directamente a la cumbre. En total, 5km de subida.

Club alcobendas

Escaleras de la teta. Foto: Club aventura alcobendas

Un atardecer precioso! Vistas del Tajo, del paisaje boscoso en toda su amplitud y de la central nuclear, que no deja de ser curiosa.

Vistas desde la teta derecha

Vistas de la central nuclear desde la teta de Viana

Vistas de la central nuclear desde la teta de Viana

Desde arriba, vemos como van llegando los demás y también la agonía sufrida por Carlos en el último tramo. Con un poco de fuerza de voluntad, llega arriba y nos hacemos la foto de rigor en el punto geodésico, aprovechando las últimas luces.

La vuelta, muy tranquila salvo para Mario, que cae en dos ocasiones golpeándose en la cara y brazos (lo que llegan a hacer algunos por fardar…). Termina bastante magullado, pero sin lesiones.

Noche cerrada, como no, lo que toca es un baño en las cálidas aguas del Tajo!

Como era de esperar, agua bastante fría y a destacar la fuerza con la que baja el río, algo que nos llamó la atención.

Después de hacer el gamba un rato, nos vamos a cenar en un restaurante camino de casa, (cuyo nombre no quiero recordar), donde comimos sendos chuletones y solomillos, acompañados por una abultada cuenta final y cierta prisa por echarnos sin demora.

1.30am en casa.

El mes previo al maratón ha sido un desastre. Las tiradas largas me han dejado las rodillas hechas caldo y terminaron provocando tendinitis. Total: 2 semanas de descanso. Seguidamente me probé en la media maratón de Madrid (1.35 sin excesivo esfuerzo, a pesar del engaño de la gráfica de altimetría en lo referente al final de la carrera) y de nuevo una semana de reposo. De modo que parte del trabajo que llevaba hecho, se ha ido al traste.

Me presenté en la línea de salida con muchas dudas y temores. ¿Debía mantener el objetivo de 3.30 a pesar del último mes? Una señal en forma de globo extraviado, me llegó desde las primera línea de salida. El guía del globo de 3.30, acababa de perder su globo antes de la salida!!! A pesar de esto, decidí no prestar demasiada atención a los signos que me estaban enviando y opté por seguir este objetivo y en caso de desfallecer, bajar el ritmo.
En este momento, recuerdas los días de duro entrenamiento, las terribles tiradas largas, las lecturas, amigos y charlas que has tenido en los últimos 3-4 meses, en los que “casi” todo tu mundo ha girado entorno a lo que va a ocurrir este día. Este pensamiento, me hace sentir particularmente orgulloso y emocionado. Implica un nivel bastante alto de disciplina y superación, que ya me llevo conmigo independientemente de lo que pase en la carrera, que solo contemplo como un premio, culminación, o fiesta, fruto del trabajo que he venido realizando.

La salida es realmente emocionante. La castellana cerrada para tí. Cazas sobrevolando tus cabezas y paracaidistas de las fuerzas armadas aterrizando en la salida…

Los primeros 6km, hasta las torres de la Plaza de Castilla, te ponen en vereda… a pesar de la ilusión y nervios de momento, no dejan de ser 6km de subida que en mi caso hice por encima del ritmo previsto para ponerme a la altura del 2º globo de 3.30. A partir de ahí y hasta la Casa de Campo, el recorrido es muy agradable y se te ponen los pelos de punta al ver la cantidad de gente que sale a animar a las calles y el espectáculo que tienen montado en la Plaza Mayor.

Corriendo el maratón de Madrid
La organización, es sencillamente impresionante. No te falta NADA en momento alguno. Siempre tienes a tu disposición agua, sales, duchas, reflex, vaselina… En fin, todo lo que puedes llegar a necesitar.
Hago la media maratón junto al globo, clavando el tiempo previsto: 1.43 Con dos minutos de margen para la segunda mitad. En el km 25 y mucho antes de lo previsto, dentro de la Casa de Campo, comienza mi calvario. Empiezo a perder fuelle y segundos por km. Esto será una constante hasta el final de la carrera….

Desde el Calderón, hasta la meta ya solo queda subida. Mi objetivo inicial deja de ser una prioridad y tan solo pienso en llegar a meta sin pararme, ni andar. Me esperan mi mujer y mi gordita de 3 años para entrar en la meta y no pienso fallar a la cita. Me conozco y aunque pierda una, o las dos piernas por el camino, llegaré con las orejas.

Las rodillas y el tobillo roto me empiezan a matar. Dios mío que ganas de acabar!!! Pero las subidas cada vez son más duras y a partir del km37 solo veo rostros desencajados, gente andando y otros en el suelo atendidos por voluntarios y el SAMUR. No me gusta nada esta visión… no es la imagen que tengo de un evento deportivo. Este recorrido no es de recibo. Acabar en el Retiro es muy bonito, pero si es a costa de esto, no merece la pena.

En los últimos 2 ó 3 km, voy a un ritmo lamentable, pero no doy para más… Al doblar la esquina en el Retiro, se te viene el alma al suelo… la entrada del parque está en el fin del mundo y aun queda un tramo dentro. En fin, concentración y seguimos adelante.
A pesar de que la llegada está plagada de gente animando, no es tan emocionante como me imaginaba. La calle es muy ancha y por tanto es más frío y lo peor de todo, es que los últimos 12 km, tan solo te han dejado ganas de acabar de la forma que sea y olvidarte del puñetero maratón.
Por fin veo a Sandra y a Patricia que me esperaba ya impacientemente, con una cara y una mirada desbordante de alegría. Le doy un beso a Sandra y Patricia va literalmente tirando de mí hasta la meta…
Llegar con Patricia, fue precioso y lo recordaré siempre. La entrada en meta, tan solo me deja sensación de alivio y el pensamiento de “objetivo superado y ahí te quedas…” El tiempo, 3.42, pero es lo de menos.

Entrando en la meta del maratón

Conclusiones:

- La carrera: Preciosa y extremadamente dura. Especialmente si llegas con un deficiente entrenamiento y un objetivo poco realista.
- La organización y voluntarios: Un rotundo e indiscutible 10
- La experiencia: Muy positiva y enriquecedora.

Domingo 24 de Febrero. El primer escoyo de cara al maratón, ya está tachado del calendario y superado con éxito. Tuvimos un día fresco y una fina lluvia nos acompañó durante todo el recorrido.

Saliendo de la casa de campo

La carrera es bastante dura y en algunos momentos resultó agónica. Más que nada, por mantener la media de 4.30 hasta el final de la carrera. Por lo demás, muy bien organizada, bonita y suculenta bolsa del corredor.

Roque Rafa y Gus al finalizar la carrera, con las camisetas de la misma

La sorpresa del día, además de conseguir mi objetivo más optimista (1.35 netos), fue recibir el premio sorpresa al puesto 500!!! Nunca había ganado nada… que ilusión. Aunque el premio resultó algo decepcionante, la verdad: Entradas gratis para el grand prix de atletismo. Me había hecho ilusión con los jamones que estaban entregando a diestro y siniestro!

Ya están colgadas las clasificaciones y mañana estarán las fotografías y vídeos de la carrera.

Doy desde aquí la enhorabuena a Roque y Rafa por batir sus mejores tiempos en media y agradecerle a Roque que me sirviera de motivación extra, en los últimos kilómetros.

El 27 de Abril, tendrá lugar uno de los acontecimientos más importantes del atletismo de nuestro país. El MAPOMA. Se trata del maratón más importante y reúne a más de 13.000 corredores de todo el mundo.
Esta carrera, supone un objetivo vital para mí desde hace algunos años, que siempre se ha visto truncado por alguna circunstancia. Sin superar la distancia de los 42km del maratón, plantearse otros retos de larga distancia en montaña, o el propio Ironman, carecen de sentido.
El maratón de Madrid es uno de los más duros de España. La altimetría es realmente dura. Este año se ha modificado el trazado y pasará por la casa de campo, finalizando en el retiro. Es más atractivo que el de años anteriores y si bien la altimetría es favorable respecto a otras ediciones, tiene un problema considerable…. Los últimos casi 10km son de subida!

Llevo entrenando un mes y aunque el pié me impide entrenar más de 3 ó 4 días a la semana, voy con ciertas garantías de finalizar el maratón satisfactoriamente. El problema es que me planteo el reto junto a otros compañeros, de finalizarlo en un tiempo cercano a las 3 horas y 30 minutos y eso ya es otro cantar. Correr por debajo de 5 minutos el kilómetro, durante 42km y con esa altimetría, será muy duro. Quizás imposible para mí, tratándose del primero.

Hace un par de semanas, realicé la primera tirada larga de 30km, junto a mi compañero Rafa. Se pudo calificar, algo así como de “Atletismo extremo”. La idea era correr por caminos y por eso fuimos por el exterior de la Moraleja – Solana de Valdebebas y finalmente la vuelta entera a Valdebebas. Había llovido bastante y estaba embarrado, tuvimos que saltar 5 vallas en total y escaparnos de 3 tíos de seguridad y un jefe de obra, en distintos puntos… Vaya ruta.
La experiencia, aunque dura, estuvo bien para probar los geles de lenta asimilación, ritmos de cara al maratón y a perderle el miedo a la distancia. A partir del 30, Dios dirá!

Para entrenar ritmos de carrera y algunas conclusiones más de cara al maratón, nos hemos apuntado a la media III maratón de la latina, (otra cuya altimetría se las trae, aunque para esta edición han invertido el recorrido) este domingo 24 de Febrero y a la media maratón de Madrid, que tendrá lugar el 6 de Abril y como veréis en la gráfica, tampoco se puede decir que sea llana precisamente. Es lo que tiene vivir en Madrid!

Suerte a todos los que participéis.

Miércoles 26 de Diciembre, Texto: Barth; Fotos: Gus

Tras unos cuántos meses de inactividad por mi parte, retomamos la sana costumbre de subirnos a la sierra a andar/correr/gatear por la sierra los miércoles por la noche. La verdad es que no podíamos haber escogido un día mejor, porque desde Madrid se veía una sierra completamente despejada, llena de nieve y el hecho de que hubiera habido luna llena dos días antes, nos aseguraba una noche muy clara.
El parte meteorológico nos marcaba una mínima en el Puerto de Navacerrada de -4 y unos vientos que podrían rondar los 15km/h. Eso significa mucho frío y una sensación térmica aún más baja.
Durante estos largos meses de inactividad, he tenido la oportunidad de conocer a deportistas nuevos, que acostumbran a correr carreras por la ciudad y que cuándo les comentaba que a nosotros lo que nos gusta de verdad es la montaña, me miraban extrañados y pensando: “este está zumbado!”
Pues si, un poquillo si, pero durante esta crónica, trataré de describir las sensaciones, que espero que os permitan haceros una idea de lo que fue….
Como decía, de estos deportistas, finalmente sólo uno se apuntó: Luis Garvia. Se nota enseguida quién de verdad quiere venir y quién pasa, porque Luis me llamó dos veces en esa semana preguntándome dónde quedábamos…
Al final a las 20h recogimos a Gus, que se suponía que venía con dos amigos, pero que también se rajaron. Cuándo empezamos a acercarnos a Navacerrada, la claridad de la noche era tal, que se podían ver las luces del repetidor del alto de Guarramillas, la famosa Bola del Mundo. Esto significaba que íbamos a tener una bonita ascensión, aunque dicha claridad vendría dada por vientos, lo que nos hacía suponer más frío de lo normal.
Llegamos al puerto a las 20:45 y había una máquina quitanieves trabajando, al aparcar, uno de los operarios se nos acercó a preguntarnos si íbamos a pasar la noche en la montaña…… a lo que contestamos que no, con cara de no entender nada…. más tarde lo entenderíamos.

En cuanto abandonamos el aparcamiento, empezamos a pisar sobre nieve. Debido a la claridad de la noche y a la nieve, no necesitabamos ni los frontales para ir avanzando mientras sonaban nuestras pisadas sobre la nieve. En vez de subir por el camino que serpentea bajo los palos del telesilla, escogimos el camino de la derecha, que nos debía de llevar al balcón que cuelga sobre La Barranca, dónde tiempo atrás nos habíamos encontrado con la trampa para mosquitos! Ahora con la nieve, pudimos ver el camino que habíamos dejado atrás y cada vez entiendo mejor por qué nos perdimos….. :-)

subiendo a la bola del mundo

Aqui decidimos hacer la primera parada, los tres estábamos encantados, pero Luis sobretodo. Se veía Madrid, rodeados de nieve, casi sin viento y un cielo estrellado. Si levantábamos la mirada, se veía la Bola del Mundo y tras esta iba apareciendo la Luna.

Vistas de MAdrid desde la bola

Bola del mundo o Alto de las guarramillas con la luna detrás

Barth y gus, con los cohetes de la bola al fondo

Como ya hemos comentado alguna vez, el hecho de estar ahí arriba, sin nigún ruido, sólos, viendo Madrid, es una sensación rara. La ciudad en muchos casos nos engulle y no nos permite apreciar nada de lo que realmente nos rodea. Mientras que aqui arriba, sólo escuchas como bombea tu corazón!
Ahora nos lanzamos hacia la cumbre, nos quedaban 20 minutos de pisar nieve y más nieve, dejando a nuestra derecha Madrid y a nuestra izquierda Segovia. Al coronar, lo primero que llamaba la atención es que la valla que rodea el repetidor, estaba practicamente cubierta de nieve, lo que significa que debía haber algo más de medio metro de nieve. El viento ululaba y hacía bastante más frío, por lo que lo primero que hicimos fue quitarnos la ropa sudada y ponernos ropa seca, y algo más de ropa de abrigo.

Cohetes de la bola del mundo

Vista nocturna de la Bola del Mundo

Sacamos el pic nic: sardinas, lomo, foie, vino, chocolate y almendras. Esto nos permitió afrontar el descenso muy tranquilos. Tuvimos un momento muy gracioso, cuándo Luis llamó a su mujer, para comentarla que estaba bien y que empezábamos a bajar…… pues la despertó!!! Ni se había preocupado!! Ya lo sabes Luis, si estuvieras de copas con amigos, ya te hubiera ido a buscar, pero subido a un monte, un 26 de Diciembre, con -6 grados, no pasa nada… :-)

Durante la bajada, de repente nos encontramos con dos montañeros que subían a lo mismo que nosotros..Probablemente pensaron que eramos unos domingueros, porque ellos iban preparados para subir algo más fuerte, pero fue muy gracioso ver qué no eramos los únicos locos…. de hecho unos metros más abajo, pudimos observar un frontal que se movía en la ladera de enfrente rumbo al camino Smith….

Tras algún que otro resbalón por la nieve y sin habernos tirado ni una bola de nieve, regresamos al coche a las 2345h, marcaba -5 y ya no había máquina quitanieves…. pero si varios coches de montañeros que dormirían en la montaña?????

Por ser la primera excursión que hicimos, la Bola del Mundo tiene para nosotros algo especial. Pero ahora, para mi, ha sido la primera vez que la subía de noche y con nieve, y cada vez me gusta más….. Es una lástima que teniéndo la sierra tan cerca, dónde puedes subir a 2200m de altitud, con nieve y en condiciones que empiezan a ser duras, no lo aprovechemos más. De hecho, siempre trato de encontrar a más gente que se apunte, pero al final siempre acabamos subiendo los mismos…..será que el ritmo de vida no lo permite? será que nos dejamos atraer por la televisión? seremos nosotros, que somos unos locos? aunque bien pensado, quizás mejor, porque asi puedes subir a la sierra, sin encontrarte a millones de personas……

Sin duda la bicicleta de carretera es otro mundo. Un misil tragamillas cuya postura y forma de llevar son completamente diferentes a la de montaña. Las sensaciones iniciales encima son de torpeza absoluta. Tardas en acostumbrarte y tienes un márgen de maniobra bastante pequeño, con lo cual el temor de irte al suelo con las zapatillas unidas a los pedales automáticos mediante las puñeteras calas, es bastante real y fundado. Sobretodo si como yo, la única experiencia que has tenido es en bicicleta de montaña y pedales manuales

Mi primera ruta tras varias vueltas cerca de casa, ha sido ir a Colmenar Viejo desde Arroyo de la Vega, cogiendo el carril bici que comienza en Valdelasfuentes (Alcobendas). No me sentí cómodo en el trayecto que transcurre por carretera, por el peligro que esto conlleva sumado a mi inexperiencia. Pero tan solo son un par de km. Una vez de incorporado al carril, relax y empezar a experimentar con la cadencia de pedaleo, marchas, frenos, posturas, etc… Pronto coges ritmo y te habituas a la bici. Al final, la experiencia fue muy positiva (granizo incluido…).

carril bici

(Foto: fotosdelcamino.info)

En total son algo menos de 65km que transcurren apartado de la carretera, sin peligro alguno y con la sensación de llevar un cohete! También aprendí una lección importante: Los cubrezapatillas, son imprescindibles…

Aun con las piernas tocadas de la carrera y al día siguiente de la aventura carrilera, Jimmy me invitó a pasar el día en su espectacular finca (para mí, única) dentro la reserva de buitres leonados que pertenece a Montejo de la Vega de Serrezuela, en Segovia.

Montejo de la vega

(Foto: Iberia Rural)

La probabilidad de lluvia según el instituto meteorológico, era del 100%. Fantástico… Pero bueno, esas cosas siempre nos animan más. La idea era hacer una excursión en bici, andar por el campo y con suerte, cruzarnos con algún corzo, o jabalí.
Me llevé 4 MALETAS para un solo día y la Felt Q850 y usé absolutamente TODO! Debió ser un espectáculo vernos salir de casa… Culot térmico y encima pantalón de moto. Camiseta térmica, cortavientos y encima chubasquero… gorro, guantes, zapatillas de goretex… y una mochila con ropa seca. Jimmy lo mismo, pero más rústico y menos pro: Chubasquero amarillo, pantalones de pesca y ESCARPINES! Vaya pintas.
La excursión en bici, al final resultó ser una ruta con unos desniveles bastante duros de algo más de 8 horas, bajo la lluvia y por senderos de barro y agua. Solo paramos en la finca para secarnos DENTRO de la inmensa chimenea, mientras tomábamos algo de lomo y chorizo. La verdad es que el día fue espectacular. Corzos, garzas, perdices, buitres, cangrejos…. un poco de todo. Lástima no toparnos con algún jabalí. Incluso tuvo su parte aventuresca/radical cuando optamos por hacer un campo a través de vuelta al pueblo y como era de esperar, acabamos ante varios barrancos, en mitad de la montaña, con las últimas luces del día. Bici al hombro, más paliza y ruedas pinchadas. Estuvo bien! En agradecimiento, me dejé ganar a los dardos en la casa del pueblo…

El rodillo: Esto es lo menos divertido… Funciona bastante bien, no es necesario regular la dureza (lo haces con las marchas) y la mayor pega, aparte del aburrimiento, es que es bastante ruidoso (y eso que este tiene fama de no serlo).

Rodillo kinetic

La idea de ponerlo en la planta donde tengo el cine, ha sido muy acertada. De otra forma dudo que hiciera uso del mismo. De hecho, ayer mi mujer estaba haciendo la bici elíptica mientras yo estaba en el rodillo y estábamos viendo la tele (no el cine) y por mucho que subiéramos el volumen, no se entendía nada. Este puede ser un buen argumento para vender más altavoces de mi marca! (HiVi) De momento lo he usado 3 veces y está resultando llevadero. Toalla, acuarius, mandos, me pongo una peli y a pedalear!

Resultado Canillejas 2007

Ya están publicadas las clasificaciones de la carrera. Para consultarlas hay que entrar en “Resultados generales”.

Hemos disfrutado de un frío y bonito día. Kike y yo hemos aparcado en la meta y terminado haciendo la carrera dos veces (nos encanta hacer estas estupideces…). La organización deja mucho que desear: Salida sin medición y sin control, alcantarillas sin tapa y sin señalizar, aglomeración terrible en los primeros km evitable si hubiera cajones de salida…

En fin, sin tener en cuenta esos pequeños detalles, nos lo hemos pasado bien, sin sufrir demasiado (163 pulsaciones de media y 175 de máxima), con 3km finales de bajada tremendos. Aunque algo tortuosos por las 3 metas fantasma! y de tiempos, nada del otro mundo, pero por debajo de 43 netos, que tampoco está mal dadas las circunstancias.

Seguro que repetiremos y espero estar preparado en la próxima para bajar de los 40.

Salida carrera

Foto a menos de 1km de la salida. LA MARABUNTA

El Triatleta novato

Llevo años con la ilusión de convertirme en un Ironman, un “Finisher” que los llaman… Aunque existen multitud pruebas deportivas más duras (cada día se inventan una locura nueva), para mí esta supone el reto máximo. En el límite de la cordura y la locura. No sé cómo, ni cuando, pero quiero verme en Lanzarote, embutido en un neopreno y nervioso en la línea de salida concentrado en los 3,8km a nado, 180 de bici y 42,2km corriendo.

No sé de dónde nació exactamente esta ilusión, pero buscando por internet experiencias de “Finishers”, llegué a parar al diario de Marino Orlandi. En él narraba los durísimos meses de entrenamientos previos a la competición, el indispensable apoyo de la familia y los nervios y experiencia de la agónica prueba. Leyendo el diario, te hacías a la idea de la intensidad con que se debe vivir y la indescriptible sensación al llegar a meta.
Más tarde y casualidades de la vida, veraneando en Lanzarote, comimos con el director del hotel Occidental Grand Teguisse Playa y su familia y resultó ser el autor del diario que había leído meses atrás. Le hizo mucha ilusión conocer a alguien a quien había inspirado y por supuesto, aun más a mí.

Con esta idea en mente, llevo casi dos meses nadando tímidamente dos días a la semana, un par de km al día. Ahora y con motivo de mi cumpleaños, mi mujer me ha regalado una impresionante bicicleta de carretera Giant TCR que adaptaré a triatlón, así como todas las prendas de invierno para atletismo y natación. Mi madre se encargó del GPS y pulsómetro de muñeca Garmin Forerunner 305 (una maravilla) y mis suegros del rodillo de entrenamiento para bicicleta de Kinetic. De momento a mí me ha tocado invertir en unas Louis Garneau y lo que me queda…

Bicicleta Giant y resto de objetos adquiridos para la práctica de la triatlon

Mi objetivo a corto plazo, es adaptar mi cuerpo a las tres disciplinas y hacerlo por mi cuenta. Lo que me produce mayor incertidumbre es la bici. Nunca he montado en una de carretera, e incluso el material técnico me resulta desconocido.
Obviamente, lo que me va a resultar más complicado es sacar tiempo para todo. Con dos niñas, lo que no sobra es tiempo. Mi idea inicial es nadar a mediodía, correr por la tarde noche y dejar la bici para las 22.00pm mientras veo la tele, o una peli en el cine.
Mi propósito no es tanto el prepararme, si no ver si me gusta y si sobretodo valorar si es factible con mis limitaciones.

Por último, no quería dejar de recomendaros el visionado de este impresionante vídeo, ejemplo de superación y amor incondicional, en la que un padre participa en un Ironman “acarreando” de su hijo discapacitado. Por duros que seáis, este vídeo os tocará la fibra sensible…

Esta vez parece que todo el mundo se ha puesto de acuerdo. El próximo domingo 18 de Noviembre, amigos y una sorprendente cantidad compañeros de trabajo correrán los 10km del trofeo de José Cano.

Es un circuito urbano, sencillo, que sale en Hermanos Garcías Noblezas y finaliza en el Parque de Canillejas. Tan solo tiene una rampa dura de ida y vuelta y la novedad este año de terminar en bajada y no en la rampa mortal que había años anteriores.
No tengo mucho criterio, pero los populares coinciden en que los 12€ de inscripción, son incluso caros en relación a lo que ofrece la organización. Yo participé hace 3 años y al tener poca experiencia, no puedo hacer una valoración objetiva, la verdad.

Hasta hace pocas semanas, iba con cierta ilusión para valorar mi estado de forma y tratar de bajar de la barrera de los 40 minutos. Pero el “omnipresente” resfriado que creía padecer, ha resultado ser una sinusitis y llevo dos semanas de antibióticos, sin fuerzas y lo que es peor, sin ganas…
He dudado si participar, pero supongo que me acercaré para acompañar al resto, sin pretensión alguna. Si bajo de 45 me doy con un canto en los dientes!

El jueves que viene, me operan de los ojos mediante epilasik. Una técnica bastante más recomendable que el habitual Lasik, ya que apenas te rebajan
30 micras de la córnea y los efectos secundarios se reducen drásticamente. A ver que tal…

SEMED y su fundación FEMAD, han organizado el 21 de Octubre y por segundo año consecutivo, una media maratón de montaña con fines solidarios, en la que reservan 30 plazas para discapacitados. Además de esta peculiaridad, se trata de una carrera gratuita, condición que no va en detrimento de la organización, que es excelente.
La carrera tiene un recorrido de 22km aproximados, partiendo del Puerto de Somosierra (1.444m) y haciendo cumbre en el “Tres Provincias” (2.128m), al que llegamos a través de caminos forestales, salvo alguna zona algo más técnica. El desnivel positivo ronda los 850m.

Rafa, Jesús y yo acudimos los primeros a la cita (dorsales 2,3 y 4!). Un amanecer precioso y 0º en el Puerto de Somosierra. Para hacer tiempo desayunamos de nuevo y vamos mentalizándonos para la carrera.

Refa, Gus y Jesús junta a la salida de la media maratón de montaña solidaria en Somosierra
Somos muy pocos en la salida e impresiona ver a los invidentes con las varas de 2m que llevan para ser conducidos por sus acompañantes. Me hubiera gustado verles subir. Se merecen todos mis respetos y admiración.

Rafa y yo, nos prometemos medir adecuadamente las fuerzas y tomarnos con mucha calma la carrera. Sin que sirva de precedente, lo cumplimos a raja tabla. Un ritmo muy llevadero, solo quebrado en las rampas más duras y la bajada por el camino de cabras…
La primera rampa asusta un poco al desconocer el resto de la carrera, pero pronto acaba y tenemos al menos 6km de recorrido prácticamente llano por plácidos caminos que realmente disfrutamos. Al acercarnos a la cumbre, un cortafuegos duro y ascensión durísima y espectacular a Tres Provincias, desde donde se divisa Guadalajara, Segovia y Madrid. En la cumbre, chocolatinas, golosinas, refrescos, embutidos… Increíble…

La vuelta la afrontamos con mucho optimismo, aunque nos queda una bajada de algo más de 1km más técnica y dura, a partir de la cual, todo es muy llevadero. Finalmente, llegamos muy cómodamente en 2,07h. y acudimos al ayuntamiento, donde han preparado un copioso aperitivo para los corredores. Jesús llega una hora más tarde, pero una vez más me tengo que marchar sin despedirme. Una lástima.

Rafa y Gus en somosierra

Hemos disfrutado mucho y sin duda alguna, se trata de una carrera muy recomendable.

XVI Cross de La Pedriza 2007

Como ya adelanté hace algunas semanas, tenía la insana intención de participar en mi primera carrera de montaña. Como no y en mi línea, teniendo el tobillo mal y en un estado de forma “regular”, escogí la carrera más técnica de aquellas que se celebran en Madrid: El Cross de La Pedriza

He tenido una larga semana para arrepentirme de tal decisión…. La verdad es que me había hecho una idea muy diferente de lo que era una carrera de montaña. Pensaba que sería una carrera “normal” a la que habría que añadir la dificultad de la altura y el desnivel acumulado. Pero nada más lejos que la realidad!

Vista panorámica de la sierra de guadarrama

A las 7.00am en pié, a las 8.05 de camino a La Pedriza (después de ver la salida de Alonso…). A las 9 llego al aparcamiento de Canto Cochino después de recoger a Rafa y Jesús del aparcamiento erróneo y en el mismo momento en que me bajo del coche, sorpresa! Hamilton sin ruedas, se sale al entrar en boxes… jiji. El día empieza bien!

Desde Canto Cochino hasta el refugio Giner (ubicación de la salida a 1196m), hay una larga caminata de una media hora de ascensión, de modo que llegas calentito. Una vez ahí, recogida de dorsales, unos estiramientos y dispuestos en la salida. A las 10 en punto, pistoletazo y el primer error del novato… salir zumbando.

Te esperan casi 5 interminables kilómetros de dura ascensión, por caminos cada vez menos transitables. La carrera inicial, se convierte en una tortuosa caminata. Una vez arriba (Collado de La Ventana 1784m), piensas que todo será mejor. Craso error, con las piernas tocadas por el ascenso, toca reptar y saltar entre rocas y moles de granito. Para colmo, me veo obligado a saltar siempre sobre la pierna izquierda y se empieza a agarrotar. Al menos las vistas son espectaculares y el esfuerzo compensa con creces.
Rafa también ha sufrido bastante en al subida y en uno de los saltos entre rocas antes de llegar a la pradera del Yelmo, se precipita sobre el tronco de un árbol hiriéndose en la tibia. La herida era muy llamativa, pero al menos superficial. También yo me golpeé en la rodilla al pasar tumbado en el paso de “la cueva”. Sangre, pero sin lesión.

Ves de nuevo a lo lejos el aparcamiento de Canto Cochino, por donde vas a tener que volver a pasar y ves la luz… por fin empieza lo fácil. Subir los 300m de desnivel que quedan entre Canto Cochino y Collado Cabrón (Nombre con gran fundamento). Pues una vez más estaba equivocado, si bien la pendiente no es especialmente dura y por fin hay caminos de tierra y no rocas, también es cierto que las piernas no dan más de sí. De modo que paso rápido y trote en algún momento puntual. Toda la ascensión la hice con un corredor con el que hice buenas migas y sin duda se hizo mucho más llevadero. Cross pedriza Collado Cabrón

Llegados a la cumbre, caída vertical, que apenas controlas con los colgajos que tienes por piernas y meta….

Llegué exhausto en 2.33 y 97 de la categoría general. Aunque sea lo de menos, es un tiempo muy razonable dadas las circunstancias.

La tortura no había finalizado! Para recoger la bolsa del corredor, había que “escalar” de nuevo hasta el refugio. La comida y líquidos me supieron a gloria, aunque no me dieron fuerzas suficientes para volver a bajar hasta el coche. La vuelta se hizo interminable. Llegando al coche, me encuentro con Jesús que subía hacia el refugio, donde le esperaba Rafa. No había llegado a tiempo a los controles y le habían retirado forzosamente. Una lástima, porque él terminaba seguro.

En definitiva, la organización de la carrera y la carrera en sí, excelentes. Avituallamientos y controles, suficientes. Muy buen ambiente y paisajes impresionantes. Muy recomendable para descerebrados y atletas con algo más de experiencia que yo. Terribles agujetas durante 7 días!

Datos de la carrera: 17kms, 1950m de desnivel acumulado

Recorrido: Salida(Refugio Giner) – Collado de la Ventana – Navajuelos – Collado de la Dehesilla – Pradera del Yelmo – Gran Cañada – Canto Cochino (Casa de Forestales) – Collado Cabrón – Llegada (Refugio Giner).

Hoy escribo con fiebre tirado en el sofá, para anunciaros la participación “inicial” de Kike, Jimmy, Barth y mis compañeros Jesús y Rafa (que espero me perdonen por meterles en estos embolados…), el próximo domingo 21 de Octubre en la II Media Maratón de Montaña solidaria de Madrid. 22 km de montaña en el puerto de Somosierra, con 700m de desnivel con cumbre en el “Tres provincias” a 2128m.

No me gusta la idea de tener que trasladarme para salir a correr y no me gusta dar vueltas al mismo recorrido para sumar kilómetros. Con estas dos premisas, no siempre es sencillo encontrar rutas para las tiradas largas y aun más (esta ya es para nota), si quieres evitar el asfalto y aceras en la medida de lo posible.

Una breve descripción de la orografía y tránsitos que colindan mi dulce hogar, sito en una “colonia/oasis” dentro de Arroyo de la Vega:

Arroyo de la Vega: Llano, muy llano y tan solo 1,300m de extensión. Se puede cruzar de un extremo al otro, por el jardín de La Vega. Se trata de un camino adoquinado que lleva desde el gimnasio Zagros, hasta el centro comercial en el otro extremo. En mi opinión, la opción más interesante, por ser algo más extensa y tener algo de desnivel, es el camino que bordea la N-1, pensado para peatones y bicis.
El resto, aceras en buenas condiciones y extremadamente anchas. Generalmente mucho tráfico en horarios de colegios y oficinas.

Recorrido por valdebebas

Soto de la Moraleja: Un desastre… Las aceras son prácticamente intransitables en casi todas las zonas, salvo en el Paseo de Alcobendas que han adoquinado recientemente. El resto: Aceras estrechas, árboles, pizarras levantadas y cacas de perro. A pesar de esto, es agradable correr por el Soto, especialmente si te gustan las rampas. Ya que apenas encontrarás una zona llana.
Mi única recomendación en este sentido, es utilizar el Soto como vía de tránsito entre Arroyo de La Vega y El Encinar, o La Moraleja y a ser posible, que parte del trayecto sea en el Paseo de Alcobendas (la Zona de Los Colegios)

El Encinar de los Reyes: Zona nueva= buenas aceras, carril bici, poca densidad de población… Correr por el Encinar si es muy recomendable y el único pero, son los perros sueltos. Se pueden hacer varios recorridos, con cuestas o sin ellas. Cruzarlo por la calle principal (Paseo de los parques), son 1,800m y una vuelta completa por el perímetro del Encinar, son 5,3km.

Recorridos por el Encinar

La Moraleja: Las aceras de La Moraleja, son testimoniales. Salvo pequeños tramos, resulta más peligroso correr por la acera (con el consecuente peligro de lesión y de caer a la carretera), que correr por el asfalto, ya que el tránsito de coches es ínfimo en relación a cualquier otra zona.
Por la noche, hay tramos no iluminados en los que puedes tener un buen tropezón. A pesar de estos condicionantes, correr por La Moraleja es muy agradable: Mucho verde, bonitas casas, rectas interminables, rampas durísimas….

Valdebebas: Aun queda una zona “virgen” enfrente del poni club y colegios, donde termina La Moraleja y comienza el parque de Valdebebas. Es sin duda la mejor opción para correr y hay que aprovecharlo, ya que va a durar muy poco… Ahí podemos disfrutar de infinidad de caminos de tierra que lindan con el Club de Golf, por un río en el que aun se pueden ver patos y por varios circuitos de cross.
Se puede acceder desde la zona de colegios (Sta Helena, Base, Escandinavo…) . También es posible cruzar desde Arroyo de la Vega, por un camino de tierra (en vías de extinción), que parte desde las escaleras que hay en el puente de Arroyo de la Vega (poco antes de llegar al Colegio Aldeafuente).
Ahí se pueden hacer tantos recorridos como caminos y disfrutar de un pequeño oasis a pocos kilómetros de la capital.

Per�metro de Valdebebas y caminos que llevan a él

Por último, me gustaría recomendar el recorrido que hago cuando pretendo hacer una ruta larga. Es de 15.5km aprox, partiendo desde Arroyo de la Vega (Edificio de Jazztel), pasas por La Moraleja, Valdebebas (Solana de Valdebebas), El Encinar y el Soto.
Más de la mitad transcurre por caminos de tierra. Desde Valedebebas subes al Encinar y lo cruzas entero, bajando después por la calle Azalea, hasta que esta termina y te diriges a los Colegios (Aldovea, Kings, San Patricio…) y ya estás de nuevo en Arroyo de La Vega.

Recorrido Moraleja

En algún lugar de la Pedriza

Jueves, 13 de Septiembre.

Vistas nocturas desde La Pedriza

En menos de un mes, se celebrará el “Cross de la Pedriza“. Una carrera de 17km con 2000m de desnivel acumulado. A Barth y a mí nos apetece participar y supongo que Kike y Jimmy no fallarán.

Con este objetivo en mente, decidimos subir Barth y yo ayer noche a La Pedriza para correr y poder valorar nuestro estado de forma, de cara esta exigente prueba.

Esta vez no nos fijamos un objetivo concreto, si no sencillamente en correr. Por cambiar de ruta, aparcamos el coche en “Quiebraherraduras” y emprendimos la marcha por la escalinata de la imagen.

Barth y Gus en el aparcamiento de quebrantahuesos

Bastante calor para estas fechas y quizás no el camino más adecuado para correr…

Barth subiendo en carrera por el sendero

El camino por el que optamos, tiene un desnivel bastante importante, pero Barth comprobó en el mapa que aun se podía mejorar! ¿Veis el caminito de atrás?

Barth comprobando mapa

Ese camino cuasi vertical lleva directamente hasta La Maliciosa, sin demasiados rodeos, salvo en el tramo final. Seguimos corriendo…

Barth subiendo de noche

Vaya calor…

Gus sudando

Llegó un momento, en que nos percatamos de que estábamos justo encima del poste donde ya habíamos estado unas semanas antes, pero esta vez un centenar de metros más arriba.

mapa resaltando el punto final

Nota: No indico el punto de partida, porque no lo ubico en el mapa.

En ese momento, el camino deja de ser directo hacia la primera cumbre y empieza a rodearla. Seguimos un km más y decidimos volver. Llevábamos algo más de una hora corriendo y nos quedaba la vuelta.

La vuelta fue dura, o al menos para mí tobillo. El desnivel, la noche sin luna y las rocas dificultan la bajada corriendo, pero fue divertido. Barth calló al suelo en un momento dado y aunque tan solo se hizo rasguños, fue impactante. Por un lado, imaginarnos una situación de emergencia en esa situación…. bufff!!! y por otro lado, ver una mole de casi 1.90 y 100kg caer al suelo, impresiona! Seguro que la órbita de la tierra se ha modificado algún grado.

De vuelta al coche, estiramientos y a casa con la sensación de satisfacción y realización personal que siempre tenemos al subir a la Sierra.

Vista de la carretera desde el coche

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