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Pedals de Foc en tres días.

Hace unos meses un insensato, (por desconocimiento, e inexperiencia que no por demencia) conocido como “V”, nos propuso realizar una prueba de dureza extrema conocida como Pedals de Foc en su versión Non-Stop: 220km por el Pirineo Catalán, rodando en su mayor parte a altitudes más aptas para los rebecos y gamos de la zona, que para cicloturistas mediocres como es nuestro caso.

Como algo de experiencia en pruebas de resistencia si tengo aunque no de está índole, ya aclaré que no es una prueba apta para nosotros y menos para él, que estaba empezando en el mundo de los “pedals”. Pero Pedals de Foc se puede hacer también por etapas (3-8 días) y por tanto la opción de 3 días podía ser muy interesante para todos. Desde la web rezan: “Etapa en 3 días, sólo para Bikers expertos” y nosotros somos bikers y expertos, aunque no las dos cosas juntas.

Como es un grupo bastante lanzado, no tardamos mucho en reunir un grupo de 7 jinetes dispuestos a ser partícipes de tal hazaña. Todos comprometidos y todos igual de ingenuos.
Todas las crónicas que leíamos al respecto, eran claras: No hay tiempo para la diversión en la opción 3d. Pedalear sin parar desde primera hora de la mañana, hasta el anochecer. Nosotros contábamos además con otro inconveniente… La prueba en tres días se suele hacer en Agosto, cuando la luz del día abarca desde las 7 hasta las 21.00pm. Por tanto nosotros dispondríamos de 3 horas menos.

Después de las razonables dudas respecto a logística, alimentación y ropa técnica, todo estaba encaminado y nos presentamos allí con las 7 bicis en una Mercedes Vito (después del viaje todos queremos una), una tonelada de barritas y geles (según las crónicas los pueblos por donde se pasa están abandonados) y todo tipo de sustancias probablemente ilegales para mejorar el rendimiento y recuperarse tras las palizas diarias.

El primer día empezó mal… empezó mal especialmente para mí y por ende para el resto. Por un lado, esa misma semana había tubelizado las ruedas y una de ellas reventó con un adoquín levantado… El día anterior la cambiaron y no había sellado bien… Por otro, con tanto trasiego me dejé el camelback con el líquido, las barritas, el abrigo y las luces en Baqueira en casa de uno de los participantes y por tanto no podría recuperarla hasta el último día ya que cada día duermes en un pueblo diferente.
Si sumamos esto, que salimos ya de por sí un poco tarde y que desayunamos como marqueses, el resultado es que no estábamos en marcha hasta las 10.30am en la boca sur del puente de Vielha.

Los primeros kilómetros fueron desastrosos… Además del frío y la lluvia, en primer lugar, tardamos otra media hora en solucionar el tema de la rueda, que terminó con una cámara de 26” que sorprendentemente cupo (la rueda es de 29”). Tras esto, pasamos de mirar el roadbook y nos pusimos a subir como locos cuando en realidad había que bajar. 2-3km después reculamos y retomamos el camino. Un camino incómodo, de piedra y roca suelta, algunas roderas y tramos no ciclables.

Diego pierde el tornillo de una de las calas, que parece una tontería, pero puede resultar desastroso. Milagrosamente llevo uno de repuesto… aunque posteriormente se le da la vuelta la “tija pija” (tija telescópica). No tiene sentido, lo sé, pero el hecho es que la tija estaba dada la vuelta y hay que desmontar y montar sillín.


En 3h hemos avanzado 20km y el día es corto, así que siendo conscientes de que no íbamos a llegar, aprovechamos el primer punto de control (Vialler) para tomarnos sendos bocadillos y unas cervezas.

Pinta muy mal… Son 75km los que hay que completar. Pero pronto aprendemos algo que se repetiría a lo largo de los 3 días: Nuestras medias se incrementan en subida! La razón es sencilla, cuando subimos, somos constantes. No nos paramos y los problemas técnicos se minimizan.


Empieza el buen tiempo y con las subidas el buen ritmo. A lo largo del día nos esperaban 3 subidas duras. La primera es larga y el desnivel es ya destacable. Pero es la primera y la afrontamos bien. Después de perdernos por segunda vez, afrontamos la segunda por carretera.

Esta es más dura en lo que a desnivel se refiere, pero al ser por carretera se hace bien y es corta, además de tener premio al final de la misma (sello en el librito en Casa Joano, Irán).

Poco después se firma el siguiente sello en Castellars, a 15 de ascensión llevadera y tras esto afrontas la última subida… que era un auténtico infierno… Interminable, intraccionable (este término no existe, pero es aplicable). Infinitos caminos rotos de miles de piedras que te impedían dar una pedalada limpia y ni un solo momento de descanso en todo el ascenso. Algunos ponen pie a tierra y otros nos mantenemos en pie, ya que no es tanto una cuestión de técnica, si no de forma. Cuando por fin termina el ascenso y nos reagrupamos con la desesperación reflejada en las miradas, comienza la bajada que es tan incómoda como la subida. En cualquier momento se puede perder el control sobre la rueda delantera y tener un buen susto.
El infierno acaba. Ya solo nos queda un largo descenso por carretera hasta nuestro pueblo. Un pequeño pueblo en mitad de la nada, donde nos esperan en una acogedora casa rural. Como siempre, se nos hace de noche y afrontamos el descenso con los frontales, disfrutando de una preciosa noche, del silencio y con el buen sabor de boca de haber conseguido finalizar la primera etapa a pesar de haber pasado momentos de tensión, e incertidumbre.

Por la noche algunos doloridos temen lo que nos espera en días posteriores. La organización ha cambiado nuestra ruta y el segundo día, el de por sí más duro, consta de casi 20km más. Por mi parte en cambio espero encontrarme mejor, ya que llegaba tocado del entrenamiento de la semana y así fue.

De modo que para el segundo día no cometeríamos el mismo error. Nos ponemos el despertador pronto, gracias a lo cual conseguimos ver la fórmula 1, pero desde luego no salir antes…
Nos espera el tan temido Col de Triador. 12km de subida con un desnivel importante y después la larga cuerda que une todo el sistema montañoso. Pero antes y aunque pasaba desapercibida en el roadbook, tenemos otro ascenso largo, tramos muy técnicos que es inevitable hacer andando y puntos conflictivos donde la orientación nos juega alguna mala pasada.


Tras no pocas dudas respecto al sendero escogido, llegamos a la base de la montaña para dirigirnos pedaleando con brío hasta la base del Coll, donde nos espera el primer punto de control (hotel Montseny). Para no perder las formas, nos metemos para el cuerpo sendos bocatas y cervezas para afrontar el Triador con algo más de optimismo.
El Triador… que decir del “Traidor”… Cualquier subida sabe a poco después del infierno de las piedras del día anterior (habrá quien le gusten), pero el Triador es laaaaaaaargo…. Muuuy largo. El desnivel es duro y a veces muy duro, pero se hace. El problema es que no acaba nunca y cuando llevas ya 250 zetas estás hasta las narices.

Las vistas son espectaculares pero llega un momento que lo único que quieres es cambiar ya de postura y de lugar.


Como todo ascenso, este también termina y además en la mitad de tiempo de lo que habíamos leído en los blogs (más de 3h!).

Pero íbamos en preaviso de lo que nos esperaba. La cuerda es también muy larga y monótona. Así que afrontamos los otros 10km con esto en mente. Ya sin agua, tiramos de las fuentes manantiales procedentes de la montaña, no sin temor de sufrir una intoxicación por alguna res muerta (afortunadamente no fue así).
En la cuerda también hay un par de subidas largas, pero tendidas. El cansancio acumulado va haciendo mellas en algunos. En cambio a mí el ritmo suave del día anterior, me ha permitido descansar las piernas del entrenamiento de series de la semana y sin duda me encuentro mucho mejor.

Terminada la odisea de Triador y la cuerda, llegamos a la estación de esquí de Spot. Un descenso larguísimo que se puede hacer y se hace a velocidades vertiginosas. Como gran temeroso de los descensos, debí dejarme las pastillas de ambos discos.
Aun nos queda un ascenso “corto” y durillo que nos llevará a un pueblo precioso: “Son”, no sin antes perdernos Tony, Jimmy y yo por camino pedestre por el que decidimos adentrarnos para hacerlo más bonito y evitar este tramo de carretera.
Llegamos a nuestra parada de noche (again), cenorrio, madrugón y volvemos a salir relativamente tarde (again). El equipo decide alargar la ruta tras el ofrecimiento del gerente del hotel de subirnos de nuevo a Son, para coger desde ahí el “Bosque de Gerdar”, un parque natural espectacular, que implicaría incrementar unos 20km la ruta, pero merece la pena.

Ya hemos pasado lo peor. Esto ya está hecho. Nos quedan 65km mucho más llevaderos. Los primeros por el increíble parque natural.

Los siguientes por Montgarry, tan bonito como lo anterior.

Disfrutamos a cada pedalada y nos damos un merecido y caro homenaje en el refugio “Amics de Montgarry), sabedores de que ya estaba todo hecho.

Nos queda un tramo de subida hasta la estación de esquí de Beret y vuelta a Vielha. Desde ahí y hasta Baqueira, al verme en un momento sólo, aprieto y subo a buen ritmo con increíbles sensaciones hasta la estación.


Tras reagruparnos, ya solo nos queda la bajada. Yo me pierdo todo el descenso (que no echaré de menos) porque decido ir sólo a Baqueira a por el camelback y bajar por carretera a Vielha. Es la forma menos traumática para el resto y viendo las laderas de la montaña por donde van a bajar, me temo que el vértigo no me iba a permitir disfrutar demasiado…


20km después, nos reunimos en Vielha y vamos a por nuestros merecidos maillots, donde nos esperaba una jugada de dudoso gusto de la organización en forma de abultada factura extra, que prefiero obviar en esta crónica.

Lo mejor: La aventura, el afrontarla con amigos que disfrutan de las mismas cosas que tú. Los paisajes y parques naturales, el no cruzarse con nadie durante decenas de km, los animales y como no, el reto deportivo superado.
Lo peor: Poco en realidad… La distancia que separa Madrid de Vielha y un pequeño detalle feo de la organización en el trato y la resolución de un conflicto relacionado con el exceso de equipaje.
Recomendaciones: Hacerlo en verano para asegurarse de que no hará mal tiempo y que los días son largos. Llevar todas las prendas técnicas porque en el mismo día pasamos de estar nevando a pasar calor en manga corta. Mejor doble rodadora que rígida. La versión 3 días es razonable, 4 me parece demasiado y más no le veo mucho sentido (en general). La versión Non-Stop, es para desequilibrados y seres de otra especie.

Nota: En los próximos días incluiré los nombres de los pueblos, puertos, cols y parques naturales… Tengo memoria de pez.

Un fijo en el calendario y junto a la Pedriza, el plan que más repetimos por su cercanía, comodidad, perfil no exageradamente duro (en función del ritmo que impongamos), sin tramos especialmente técnicos y sobretodo, con final feliz en la Pizzería Don Vito de Soto del Real.

Un descampado enfrente de la gasolinera que hay entre Soto del Real y Miraflores, nos permite dejar los coches con relativa seguridad y tranquilidad. Desde ahí, unos primeros kilómetros en leve ascenso entre chalets y pequeñas fincas, que pronto darán lugar a las largas zetas que con un continuo y largo ascenso entre pinares, nos llevarán a uno de los puntos más altos de la comunidad.

El camino es sencillo, no tiene pérdida y aunque los pinares limitan la visión, a medida que ascendemos permiten ver el embalse del Vellón y una vista panorámica realmente bonita.

No se corona la Najarra, pero permite enlazar con los últimos kilómetros de ascenso a Morcuera, desde donde se puede subir andando, o bien disfrutar del anochecer desde este punto, que ya es suficiente paliza.

Estos últimos kilómetros, son los que determinan y otorgan el maillot verde de la montaña, que históricamente pertenecen a Jimmy y este año tengo el honor de ostentar.

El descenso con luz, se hace bien. No hay muchas piedras grandes, ni tramos técnicos, ni socavones salvo en el último tramo llegando a los coches, donde hay que prestar más atención.

No hay que decir de como sientan después las pizzas, los tintos de verano y las cervezas de medio litro que entran como agua…

El plan en si era espectacular. En el Atazar por la noche no hay un alma y si el cielo está limpio como era el caso ayer, realmente merece la pena renunciar a unas horas de sueño.
La temperatura también era perfecta y conseguimos salir a una hora prudente.

El nivel de los participantes era bastante alto, así que garantizaba un buen ritmo y pocas paradas. Finalmente vinieron los tres triatletas olímpicos (Jose, Salva y Rafa), Barth (recientemente olímpico también), Peter, Jimmy y yo.

Partimos del Berrueco en dirección Este, para afrontar la parte más técnica del recorrido con luz diurna y disfrutar de las vistas desde los puntos más altos de la ruta trazada.
En lugar de seguir el perímetro del pantano, Salva sugirió subir a los dos repetidores, aunque implicara mayor desnivel y kilómetros.
Subir a los repetidores se convirtió en una tarea realmente complicada. No basta con tener la forma física para superar los desniveles, si no técnica (reparto de pesos) y también conocimientos básicos sobre la mecánica de la bici (presión de las ruedas y cadencia).


Como curiosidad, solo subieron hasta arriba sin tener que poner pie en tierra las MBT de doble suspensión.

Primer pinchazo (Barth) y tras unos minutos seguimos subiendo hasta el repetidor donde nos esperaban Peter y Salva. Vistas espectaculares tal y como nos había avanzado Salva.


Tras este largo y duro ascenso, nos dirigimos al pueblo de Atazar y a Jimmy, Salva y a mí que nos habíamos adelantado, nos invita una bella doncella sobrada en carnes y en bello a tres sendas cervezas y bravas.

Descenso a la primera presa, parada para fotos y disfrutar del paisaje y de nuevo a subir.

 


Todavía nos esperaba la subida al segundo repetidor, que sería la más larga y dura de la tarde.

Coronamos Salva y yo y más tarde nos enteramos de que Barth había roto la ya famosa patilla del cambio trasero y se había quedado tirado.
No le quedará otra que subir andando y bajar montado hasta el siguiente pueblo, donde posteriormente le recogeremos.

Una vez coronada la antena y aprovechando las últimas luces del día, descendemos, algunos con más pericia que otros…. Rafa y Jose como locos y Peter y yo como abuelas.

Desde este punto hasta el Berrueco, se desciende, llanea y hay algunos toboganes de mayor y menor grado. Llevamos un ritmo bastante fuerte y nos iba a dar tiempo a cenar.
En un punto cercano al Berrueco, Salva sugiere meternos por un antiguo camino de tierra y a pesar de que no encontró mucho apoyo en el pelotón decidimos seguirle.

Era una noche cerrada, la luna todavía no había salido y no se veía NADA. Rafa como buen canario ve en la oscuridad, o al menos eso pensábamos hasta lo que aconteció después…
A mitad de camino y a una velocidad considerable, aparece en su camino una valla cerrada con alambre de espino. Evidentemente no es capaz de reaccionar, desintegra la puerta y sale volando por encima.
Los brazos quedan detrás del cuerpo y colisiona frontalmente con el suelo, llevándose todo el impacto el casco y la cara.


Jose y yo que veníamos detrás, nos encontramos con un cuerpo inerte, que alumbrado por los frontales presenta una imagen de lo más tétrico…
La cara ensangrentada y llena de tierra, no nos permite conocer el alcance de las heridas, pero está consciente y parece tener movilidad en todo el cuerpo, salvo molestias en el cuello y cervicales.
Afortunadamente, tenemos comida, ropa de abrigo, luz, gps y teléfonos móviles. De modo que aplicamos los primeros auxilios limpiando las heridas y tapando con apósitos (la barbilla había perdido bastante carne) y Jimmy,Peter y Salva van al pueblo por el Pick up y a recoger a Barth.

Jimmy llama a emergencias y les pone en contacto conmigo para conocer la situación y localizar el lugar. Nos van a enviar una ambulancia.
Durante este tiempo, mantenemos como podemos en calor a Rafa, le damos geles para que no le baje demasiado la temperatura y lo más importante de todo, una sesión fotográfica para inmortalizar cada instante.
Mientras tanto, le comunico a Jimmy que no es posible movilizar a Rafa, ni por supuesto puede moverse. De modo que con el gato hidráulico tratan de romper los candados de las primeras vallas, sin fortuna, porque las puertas se doblaban.
Finalmente, llegan las ambulancias y deciden bloquear y paralizar el cuerpo entero de Rafa con una cama/base de criogel muy fardona, para posteriormente llevárselo al Infanta Sofía.

Llegamos a casa entorno a las 2 y el pobre Rafa se quedó en el hospital. Jose se haría cargo de él.

Afortunadamente hoy hemos recibido buenas noticias y le soltaron pronto. Todo está razonablemente bien y estamos esperando noticias suyas.

ista de las montañas desde el lago Karnten
Esta crónica es en realidad el mail de agradecimiento a las personas que nos siguieron a Kike, a Luis y a mí durante el Ironman de Austria. De modo que para aquel que no nos conozca en persona, algunos pasajes le pueden resultar extraños:
Feria del triatllon Karnten
Empezaré por el final. Estamos realmente sorprendidos y satisfechos con los resultados. Era impensable para nosotros, incluso en los escenarios más optimistas que nos habíamos planteado, llegar a esos tiempos. Pero lo que nos ha sorprendido y lo que sabemos que nos diferencia de los otros 2500 atletas, es el haber llegado a la línea de salida con unas horas acumuladas de entrenamiento más propias de un olímpico (8h semanales) y que no llegan a la mitad del mínimo recomendado. Como anécdota, solo hemos pasado de 100km en bici en una ocasión y el record anual lo ostenta kike con 11h en una semana puntual. Algo ridículo… No es para sentirse orgulloso, porque lo que te realmente te convierte en un finisher no es tan solo cruzar la línea de meta, si no haber sacado las horas semana tras semana y buscando minutos donde no los hay.

Habiendo terminado ya nuestro primer IM el pasado año en Niza, la motivación había mermado una barbaridad. Bajar tiempos no era suficiente estímulo y más con el entrenamiento que podíamos acumular semanalmente.
El ½ IM de Mallorca un mes antes, única prueba previa el IM en todo el año fue devastador en este sentido.las sensaciones fueron muy negativas. La falta de entrenamiento y de motivación y el enfrentarnos a una distancia ya considerable, no hizo más que desatar dudas, temores, e incrementar la desmotivación.

El último mes fue muy negativo para los tres. Una lesión grave en un tendón de Luis que le impediría correr ¿Con qué cabeza te plantas en la línea de salida de un IM sin haber podido entrenar la carrera a pie en un mes? Principio de neumonía en el caso de Kike y tendinitis en un hombro y antibióticos para mí, supusieron la gota que colmaba el vaso. En esta situación nos plantábamos en Austria.
Sandra en el lago Karnten
No sabíamos bien que esperar, ni como afrontarlo. La temperatura sería mucho mejor que en Niza, pero los chaparrones eran una constante. El desnivel acumulado no era del de Niza, pero dos rampas con picos del 12% se repetían en dos ocasiones y podían dejarnos las piernas muy fatigadas para la carrera. Dudas, dudas y más dudas.
Arcoiris en el lago Karnten
El domingo por la mañana, después del tradicional paso por el baño en el hotel los tres juntos (estas cosas unen mucho), acudíamos a la línea de salida. Nos esperaba un lago de agua cristalina y unas carpas de metro y medio acordes en proporción con el tamaño de triatletas que nos encontramos en esta competición. Perdemos a Kike antes de la salida y para mi desgracia y en contra de lo que habíamos previsto, ya no nos veríamos hasta la carrera a pie.
La natación, como habíamos previsto… Guantazos, codazos, talonazos en la cara… Un infierno. Por mi parte hago metros de más como está mandado (Algún día aprenderé a nadar recto…). Los últimos 800m se hacen en un canal que tenía su gracia, lleno de algas pero curioso y con multitud de gente animando a los laterales durante todo el trayecto. Se repiten de nuevo los guantazos, codazos y talonazos… La natación dura poco más de una hora, e incluso menos en el caso del máquina de Luis. Pero os puedo asegurar que se hace laaaargo y pesado.
Sección natación Ironman Austria 2011
Llego y como siempre busco con la vista a Sandra que me recibe entre gritos. La primera transición es siempre es un momento de nervios. No eres plenamente consciente, pero estás mareado y atontado después de la natación y te ves torpe de narices.
Comienza la bici. Sabes que te espera un tormento. Dos vueltas de 90km (90km es lo que nosotros consideramos salida larga y que habíamos realizado 3 ó 4 veces y ahora íbamos a doblar…) pero el hecho de cambiar de disciplina siempre se agradece. Los primeros 20km son buenos, se rueda rápido y estamos fuertes. Estamos habituados a aprovechar bien el tiempo en los entrenamientos y se nota. Ya no son los nórdicos los que nos adelantan en masa tras la natación. Estamos a la altura y somos capaces de sostener medias muy altas. Esperaba encontrarme con Kike aquí, lo que hubiera hecho toda la carrera más llevadera pero no puede ser.
Sector bici Ironman Austria 2011
El viento en contra y algunos falsos llanos durante el camino, psicológicamente son bastante pesados. Aprietas y ves que no subes 26-28km/h y te preguntas si estarás fatigado tan pronto. Pero hay otros tramos donde apenas sin hacer esfuerzo vas a 36-43km/hLas primeras rampas duras hacen presencia. Realmente son duras, aunque no nos sorprende porque estábamos en preaviso. Me encuentro con el primer problema grave. No me puedo poner de pie porque la rueda de atrás se frena. En lugar de bajarme y colocarlo (hubieran sido 10s), decido seguir así. Fue mi único error y problema durante todo el IM, pero siempre me quedaré con cierto grado de duda sobre “que hubiera pasado si….”. Cuando me bajé de la bici, giré la rueda trasera y estaba completamente frenada. Pero todo el mundo tienes sus “y si hubiera” en un IM de modo que no es una excusa. Son muchas horas y en este tiempo surgen problemas, dudas y decisiones rápidas.Después de los ascensos, vienen los descensos. Con seguridad Luis habrá disfrutado como un enano.
Tras finalizar la primera vuelta completa, puedo respirar tranquilo al comprobar que los descensos no son técnicos. No voy a aprovechar para bajar fuerte, pero al menos no tendré que ir frenado como en Niza y pasando un mal rato. Sandra me espera en el pueblo y debe quedarse sin garganta para que consiga verla entre tanta gente.
Final primera vuelta circuito bici Ironman Austria 2011
Afronto la segunda vuelta regulando. Va quedando menos para terminar la bici. Molestias lógicas en la espalda y cuello. Las piernas ya no responden en los ascensos y surgen las primeras dudas acerca del maratón… Pero en el fondo es bueno. Ya no estás pensando en la bici, si no que das por hecho que llegarás y que te tocará sufrir en el maratón. Se llega al pueblo. Ya tenemos 2/3 de la prueba, pero solo de pensar en lo que nos espera, es para echarse a temblar.
Final seccion ciclista IM Austria
Nada más bajarme de la bici solo puedo cojear… Me duele un montón la cresta ilíaca y me pregunta Sandra que tal. Me temo que no consigo fingir demasiado bien!
Primeros 5km corriendo. No me había propuesto marcar ningún ritmo, si no el que el cuerpo me pidiera y pudiera, siempre por debajo de 140 pulsaciones (No conseguí superar las 130…). Para mi sorpresa, el ritmo era muy bueno 4:50 aprox y con eso me aseguraba un sub 10:30 que era en sí un sueño.
Me cruzo con Luis a poco menos de cuarto de hora de la salida y tiene una cara de sufrimiento y un color, que asustan… Después me contó que tuvo que parar en varias ocasiones a vomitar.Pasan los kilómetros y realmente pienso que nos están tomando el pelo. Es imposible que lleve corriendo lo que llevo corriendo y que no lleve ni 10km. En el km 7, mis piernas ya estaban vacías. Pero vacías, vacías. De aquí a meta, tendría que tirar exclusivamente de coco y se dice pronto, pero son muchos kilómetros y mucho tiempo para tirar solo de cabeza.
Carrera a pie Ironman Austria
Como ya ocurriera en Niza y es la tónica general porque lo ves en el resto de triatletas, los avituallamientos son el premio a haber conseguido ir corriendo hasta cada uno de ellos. Llegas hasta cada uno de ellos y comienzas a andar… un gel, una naranja, un plátano, una sandía, un vaso de agua y una cocacola y esto se repitió en todos los avituallamientos. Lo malo es que cada vez cuesta más reanudar la marcha y a medida que pasan los kilómetros se convierte en una tortura y un suplicio. Esto es una puta locura. ¿Qué pintamos aquí? ¿Estamos bien de la cabeza? ¿Cómo puede alguien aficionarse a esto? ¿Cómo habiéndolo hecho el año pasado se nos ocurre repetir? Muchos pensamientos negativos pasan por la cabeza, excepto abandonar. De hecho, me fastidia tener esa idea tan firme y no ser un poco menos orgulloso… Dejarlo en el km 15 e irme a tomar cervezas con Sandra, a la que veía cada ½ vuelta.Pero lo cierto es que todo iba bien. Los dolores eran terribles, el ritmo iba a menos, pero mi nuevo objetivo de 10:30 estaba bajo control, de modo que me concentro en mantener el ritmo que me llevaría a mi gloria personal, si necesidad de apretar lo más mínimo.Última interminable vuelta y ya sabes que está hecho. En ese momento, estás ilusionado, pero no tanto como podría creer alguien desde fuera. Estás ilusionado porque se va a acabar la tortura de una vez, porque el sufrimiento cesará en unos kilómetros. Del triunfo se disfruta después, cuando realmente tienes capacidad de analizar lo que has conseguido.Ahora con tanto gps, crono y pulsómetro, es fácil controlar tus tiempos, así que planteo mis últimos 4km para terminar en 10:29.59. No es que me vaya la vida en ello, pero me conozco y me negaba a quedarme con la idea de tener que hacer otro IM para conseguir bajar de ese “30”. Así que ajusto un poco y consigo entrar a meta con Sandra, que se ha metido otro verdadero IM esperando un día entero y animando durante toda la prueba… Se merece el cielo, como poco. Gritan mi nombre y paso bajo el aro según lo calculado en 10:29.46 una vez mas junto a Sandra.

¿Y después qué? Dolor terrible. Me tomé lo único que me pedía el cuerpo (dos cervezas gigantes del tirón) y eso que no me gustan… un masaje relajante que no me relajó nada y a compartir anécdotas con Kike, Luis y Sandra. Una vez más y en contra de toda lógica, no solo hemos terminado, si no que hemos superado nuestras expectativas más ambiciosas con creces.

Tiempo total 10:29
Natación: 1:06
Bici: 5:18
Maratón: 3:56
Transiciones: 5+3

Un Ironman recomendable. Paisajes preciosos, bici rapida y variada, carrera a pie variada igualmente. Mucha animacion y participacion en los pueblos.


Clasificaciones Ironman Austria 2011

Fotos Ironman Austria 2011

La “cercanía” geográfica de este medio Ironman, la garantía que ofrece la franquicia de la M y el puntito de una organización a la altura de las circunstancias y las fechas, le conferían un gran atractivo a este 70.3 Ironman de Mallorca Thomas Cook y la convertían en la más adecuada de cara a la preparación del Ironman de Austria en mes y medio.
Al ser la primera edición todo eran incógnitas. La organización se había encargado de publicar los perfiles y circuitos, pero no siempre reflejan con fidelidad lo que te vas a encontrar y generalmente las opiniones de los atletas son más relevantes en este sentido.
Básicamente la competición estaría definida por una natación cómoda, por tener un circuito con pocas posibilidades de desvío (muy recto) y en una zona de de Alcudia que queda bastante protegida frente a las mareas.
Un circuito de bici que queda marcado por el ascenso a Lluc (15km) y por un descenso muy técnico y rápido con multitud de curvas de 90º. El resto llano, finalizando con el frecuente viento en contra que se suele encontrar en dirección a Muro.
La carrera, llana, por un circuito que se repite 4 veces en Alcudia y que transita por las calles del pueblo y en paralelo a la playa por el camino adoquinado.
El check-in durante la tarde del viernes, fue bastante rápido, aunque la tremenda distancia que hay entre el inicio de boxes y el final, convirtió la gestión en un trámite bastante pesado.

Sorprendente comprobar que los españoles representamos una minoría en el único 1/2 Ironman oficial que hay en España. Ingleses y Alemanes, son mayoría, nos sacan dos cabezas de media y el nivel de material respecto a otras pruebas similares es absolutamente brutal. Todo son cabras de las altas gamas de cualquier marca puntera, con ruedas de perfil alto, o lenticulares Zipp, que parece que regalan con el Powerade.
El sábado por la mañana, buena organización también y salidas escalonadas, que evitarían que la natación sea una cuestión de supervivencia.
Pistoletazo de salida y tras los primeros 500m de los habituales manotazos, consigo nadar relativamente cómodo y disfrutar de este segmento para terminar los 1900m en 30 minutos.
La T1 es absurdamente larga. Se hace eterna! Luego, los voluntarios, de 10, ayudan como en ninguna otra prueba a que tengas tu bolsa y ayudarte en lo que sea necesario.
Rápidamente a la bici y a llanear hidratando y tomando alguna barrita en espera de la llegada del ascenso.
El ascenso, que en un escenario absolutamente espectacular, si bien no tiene un desnivel muy pronunciado, es un puerto en toda regla y son prácticamente 15km.
Una vez se corona, algunos toboganes pronunciados y empieza el descenso, que como ya he comentado en otras ocasiones, me aterran.
El asfalto es bueno, pero cualquier error podría ser fatal. La gente no piensa igual que yo y bajan a 70km/h, lo que acrecenta mis temores y agarrotamiento.

Por fin termina la tortura y empieza la vuelta a Alcudia, prácticamente llana, pero con viento en contra… Se hace bastante pesado, pero tras 30km llega a su fin.
Los avituallamientos no han sido numerosos y no he localizado isotónica. Un punto negativo.
2:52 de bici, la T2 laaaarga y a correr!

Desde el primer kilómetro estaba deseando acabar… Calorazo, circuito monótono, estrecho y generalmente feo. Pocas isotónicas y falta de limpieza en los avituallamientos, donde se iban amontonando las esponjas y vasos hasta el punto que era dificil evitarlos.

Algo de descontrol con las pulseras que me dejó bastante desubicado. Por un momento pensé que me quedaba otra vuelta y bajé el ritmo bastante desmoralizado.
Llego a meta, laaaarga como todo en este Ironman, tratan de decir mi nombre en alguna lengua muerta que no acabo de descifrar y ya soy half finisher de nuevo! El tiempo de la media un poco frustrante, 1:45, pero no me quita el sueño.
En la meta algo de caos. No localizo ni bebida, ni comida, ni nada de nada… Al menos unas duchas para refrescar.
Reencuentro con los amigos, batallitas y a pensar en el siguiente.

No hubo grandes sorpresas en el primer puesto, que se lo llevó Andreas Raelert, con un chrono surrealista de 3:53h

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