Laguna de Peñalara y Refugio de Zabala.

Miércoles 5 de Julio de 2007. Punto de encuentro: la Plaza de la Moraleja. Hora: 20.00pm Destino: Puerto de Cotos

Esta vez estamos todos puntuales en la Plaza y Barth se trae un invitado de visita en Madrid: Julio. Reune los dos requisitos fundamentales, forma física y poca cordura. Los tres canes tampoco faltan.

Nos dirigimos a la antigua estación de esquí del Puerto de Cotos (1.830 m), para acceder al Parque Natural de Peñalara, cuya extensión es de 768 hectareas. Un parque precioso, con unas vistas impresionantes, muy cuidado y perfecto para nuestra segunda ruta.

Peñalara

Accedemos al camino que lleva al parque cruzando a través del campo.

Kike y yo optamos por subir corriendo hasta la laguna y los demás caminan a buen ritmo, mientras prueban el collar de tortura a base de descargas que estrena Tono. Desde luego, funciona.

Descansando en la laguna de peñalara

Laguna de Peñalara anocheciendo

Nos reunimos en la laguna y observamos con asombro decenas de moteados tritones alpinos.

Admiramos a lo alto El pico de Peñalara (2.430 m), que tendremos que dejar para otra ocasión por falta de tiempo. Está anocheciendo, la subida es muy rocosa y a oscuras bastante peligrosa. Las perras de Kike se niegan a subir. Estas no han salido al dueño.

Partimos hacia el Refugio de Zabala, no sin antes recibir una descarga de la verja electrificada destinada a las vacas (Creo que ahora tengo algún poder sobrenatural)
Llegamos arriba de noche, pero con la luna tenemos suficiente. Nos instalamos entorno al refugio y sacamos LA COMIDA y si, lo pongo en mayúsculas, porque en esta ocasión la cena es digna de Zalacaín: El habitual jamón y chorizo de Jaime, queso manchego semicurado, sardinas y esta vez, para compensar el vino regular del anterior miércoles, un exquisito Foi que trajimos de París y una botella de Viña Tondonia del 99, sin despreciar el Protos que trajo Kike. TREMENDO!

Cena en el refugio de Zabala

La vuelta muy tranquila, disfrutando, respirando y charlando. Cogimos algún sapo, alguna luciérnaga y terminamos con lo que quedaba de vino. A las 12.45 de vuelta en casa

Anuncios

Acerca de Guser

Business Consultant en Arval - BNP Paribas Group Postgrado en IDE-CESEM - Dirección Comercial y Marketing Postgrado en CICE - Dirección de Arte y Comunicación
Esta entrada fue publicada en Carrera a pie, Escalada, General, Nocturna, Rutas, Senderismo. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Laguna de Peñalara y Refugio de Zabala.

  1. Miguel dijo:

    Hola Guser!

    Interesante tu artículo sobre una salida a Peñalara, es bonito que la gente se anime a descubrir las sierras y esté en contacto con la naturaleza. Solo un pero debo ponerte a vuestra salida: no debísteis bañaros en la laguna. Bajo mi punto de vista personal, es un sacrilegio realizar estos actos en entornos naturales que, según mi opinión, no nos pertenecen a ninguno de nosotros, que sólo podemos ser meros espectadores. Si toda la gente que lee tu artículo decide seguir tu mismo ejemplo, el futuro de la laguna de Peñalara está en serio peligro. Con lo cual tienes que tener cuidado con tu forma de actuar (qué ni te imaginas los desaguisados que puedes provocar) y, mucho más todavía, no animes a la gente a seguir tu ejemplo (porque sin darte cuenta, al publicarlo, estás animando a la gente a que siga tu ejemplo).
    Desde otro punto de vista, más técnico, debo decirte que las poblaciones de anfibios están sufriendo una caída muy alarmante y que, reductos como la laguna de Peñalara, son sus últimos ecosistemas “intactos” donde vivir tranquilamente. Supongo que ni a ti, ni a mi, ni a nadie le gustaría que un día de verano, a las 8 o 9 de la tarde, un tritón alpino gigante, o una salamandra, o una rana bermeja, o un sapo partero se metiera en su casa. Así que, evitemos hacer lo que no nos gustaría que nos hicieran a los demás.
    Nada más, sólo ese pequeño pero del que me gustaría que aprendieras, o que por lo menos lo tuvieras en consideración.
    Un saludo

  2. guser dijo:

    Hola Miguel, muchas gracias por tu comentario y asumo completamente el mea culpa. Es cierto que uno debe cuidar sus actos y más aun si después va a hacerlos públicos en cierta manera.
    No tanto por justificarme, si no simplemente como comentario banal, mi padre y mi abuelo antes que él, se bañaban en la laguna, e incluso realizaban pruebas de natación. Eso en parte motivó mi deseo de zambullirme en la misma. Pero efectivamente el tritón no debe pagar mis anhelos y me considero amante de la naturaleza y de los animales. Por tanto no hay justificación alguna.
    Dicho esto, procedo a editar el post para que nadie tenga tentaciones tras su lectura.
    Un saludo y enhorabuena por tu página.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s